domingo, 25 de marzo de 2018

La rebelión del hombre. Nos creemos especiales. ( Lo mejor de Misandria.info)

La rebelión del hombre.Nos creemos especiales.

Hay cierto comportamiento que siempre me ha llamado la atención y que también he visto por aquí. Puede que algunos ya lo hayáis notado. Es como un delirio de grandeza. Una especie de porqueyolovalguismo mezclado con buenismo.

Si nos fijamos en los participantes del 15M, rodea el congreso y demás pataletas, veremos que la mentalidad es una constante: pretenden que los que ostentan el poder se apiaden de ellos y arreglen toda esta mierda "porque sí".

Les están pidiendo a los causantes, a los mismos que han vivido y viven de joder a los demás, que dejen de hacerlo. Es ridículo. Es como pretender que un parásito se apiade de su huésped.

En otras palabras: Ellos lo valen y los políticos sabrán apreciarlo y cambiarán (es la misma actitud de las mujeres con los malotes, exactamente igual). Es de locos.

Llevo tiempo dándole vueltas y veo muchas similitudes entre estas pataletas y MGTOW, demasiadas, y me preocupa precisamente porque empieza a haber cierto fanatismo con el tema.

Ya sé que MGTOW no pretende arreglar las cosas, pero eso no hará que nuestra situación mejore, no a la larga. Es pan para hoy y hambre para mañana.

El discurso de Braveheart lo ilustra a la perfección:


"Luchad, y puede que muráis. Huid, y viviréis, un tiempo al menos..."

La he citado de cabeza pero creo que es lo que decía.

MGTOW no pretende arreglar nada (aunque, en mi pueblo, tratar de colapsar un sistema es tratar de arreglar las cosas), pero el problema no es ese, el problema viene después.

Algunos foreros hablan de Mad Max, y a mí también me mola la idea, pero debemos ser realistas. Eso no va a pasar salvo que estalle la tercera guerra mundial y todo quede hecho pedazos. Y aún así, dudo mucho que el pírrico vencedor de la guerra nuclear vaya a permitir el tuning, las armas, y tarados de gatillo fácil correteando por sus tierras.

El planteamiento es el mismo: "una vez colapse el sistema (que no lo hará, sólo cambiará y, seguro, a peor) el mundo verá lo que valemos y cambiará".

La mentalidad de consumidor que critica El Club de la Lucha no es posible sin un sentimiento porqueyolovalguista previo. Una de las cosas que hace el protagonista es borrar todo atisbo de porqueyolovalguismo entre sus hombres:

"Prestad atención, gusanos. No sois un copo de nieve único y hermoso. Sois de la misma materia orgánica en descomposición que todo lo demás. Somos la mierda cantante y danzante del mundo. Todos formamos parte del mismo montón de estiércol".

• No sois especiales.

• Sois prescindibles.

• No sois mujeres (y nadie vendrá a ayudaros cual mecánico improvisado de El Varón Domado).


Nos guste o no, esa es la verdad.

El creernos especiales nos hace pensar que vamos a cambiar las cosas a nuestra cómoda manera, ya sea protestando como los del 15M o "sin hacer nada" como MGTOW. Las cosas nunca han cambiado porque sí, sin que nadie haya hecho nada. El propio cambio implica la acción.

También hay quien dice que nos invadirán los moros o los chinos, y alguno fantasea con que lo haga Rusia. En cualquier caso, la solución vendría de fuera, porque nosotros (MGTOW) no haremos nada.

Por cierto, no descarto que Rusia pueda volverse feminista en un futuro. Putin no vivirá eternamente y los que vienen detrás son perfectamente capaces de hacer una estupidez. Y lo mismo pienso de china y demás países. El feminismo se ha extendido por donde le han dejado y creo que seguirá expandiéndose. Es cuestión de tiempo. Además, damos por hecho que los hombres viven mejor en los países "machistas", y eso, viendo el percal, es mucho suponer.

Yo creo que debemos hacer algo, aunque de momento no sepa exactamente qué. Pero tengo claro que la inacción nos llevará a donde otros quieran ir.

Jack Donovan lo explica muy bien al final de este escrito:

"Es hora de dejar de preocuparnos y empezar a amar el hacha de guerra. La historia nos enseña que si no lo hacemos nosotros, alguien lo hará".


En definitiva, esto va a peor y MGTOW no va a salvarnos de nada.

(*) Tampoco debemos olvidarnos del presente y del futuro cercano.

En el hipotético caso de que el sistema colapse pasará mucho tiempo antes de que ocurra. Mientras dure, todo irá a peor.
Mirad como estábamos antes y como estamos ahora, ¿qué os hace pensar que mañana estaremos mejor?

Café, copa y puro. Por qué existe el doble estándar sobre las golfas y los ligones (y por qué es correcto). ( Lo mejor de Misandria.info)

Café, copa y puro. Por qué existe el doble estándar sobre las golfas y los ligones (y por qué es correcto).

HOMBRES

En casi todas las sociedades humanas a través de la historia, es sobre los hombres sobre los que recae la tarea de abordar a la mujer e iniciar el contacto. (Ten en cuenta también qué esto es común a casi todos los mamíferos, y a la mayoría de otros animales). Deben competir entre sí, arriesgando la vergüenza y el rechazo, invirtiendo recursos (tanto tangibles como sociales) con la esperanza de encontrar compañera.

Es su papel biológico el buscar hembras, y ganar sus favores, a cambio de una tirada en el tapete de la reproducción. Si el hombre tiene pocas habilidades o parece ser débil o enfermizo, sus posibilidades de aparearse disminuyen enormemente. Si un hombre es capaz de seducir y acostarse con muchas mujeres es un fuerte indicativo de que posee habilidades y características que hacen de él un individuo altamente deseable y valioso. Un hombre que es capaz de acostarse con muchas mujeres es esencialmente el pináculo de lo que los hombres están diseñados a hacer. Otros hombres lo reconocen y aplauden sus logros, incluso aunque sientan cierta envidia. Las mujeres también lo reconocen y pueden verse atraídas por un hombre así: porque si muchas otras mujeres le desean, debe estar haciendo algo bien.

MUJERES

Las mujeres operan en un paradigma de cualificación. Dado que la reproducción para las mujeres consume enormes cantidades de tiempo y energía, es potencialmente mortal y su capacidad reproductiva es limitada, es la prerrogativa biológica femenina el ser exigente en cuanto a con quien ser sexual. Debe estar segura de que elige a la mejor pareja posible, o se arriesga a que sus hijos sean débiles o queden en desventaja. Cuando una mujer se acuesta con muchos hombres, es un fuerte indicador de que su habilidad para juzgar la calidad de sus parejas es defectuosa o inexistente, y que no le importan las consecuencias de sus acciones.

Más importante, los hombres que estén al tanto de sus hábitos serán incapaces de confiar en ella. A nivel profundo e instintivo, los hombres no pueden aceptar la idea de tener un niño con una mujer que va follando alegremente por ahí, porque la paternidad del niño siempre estará en cuestión. Es por ello que las mujeres, mienten diciendo tener menos parejas sexuales que las que realmente han tenido (y por lo que los hombres mienten en sentido contrario, aunque menos). Las mujeres facilonas son miradas con desprecio y desconfianza tanto por hombres como por otras mujeres (incluso otras mujeres promiscuas) porque no se puede confiar en ellas.

Rebajando el matrimonio. ( Lo mejor de Misandria.info)




Si alguna vez has visto fotografías de monedas antiguas a lo mejor habrás notado que por lo general no suelen ser muy redondas. El motivo de esto es que antiguamente las monedas estaban hechas de metales nobles como el oro y la plata, y cuando pasaban de mano en mano sus dueños les iban rebajando los bordes. De esta manera conseguían una pequeña cantidad de oro o de plata adicional a la vez que pasaban la moneda. Por supuesto, esta práctica era completamente ilegal, pero para muchos no era fácil distinguir la línea a partir de la cual una moneda dejaba de aceptarse. Si, por ejemplo, se había limado un 1% o 2% de la moneda no habría demasiado problema, pero conforme el dinero circulaba, más desgaste iba acumulando, hasta que llegaba un punto en el que las monedas se podían rechazar. Por eso, mientras se la pudieran colar a otro no habría problema alguno, pero está claro que a nadie le gustaría ser el último tonto que tuviera que quedarse con una moneda sin validez.

La razón por la que las monedas de cuartos de dólar (25 centavos) tengan sus cantos estriados es porque al principio los cuartos estaban compuestos de un 90% de plata, lo que los convertía en un objetivo atractivo para los rebajadores. Por eso se introdujo el canto estriado en las monedas, para detectar el limado con facilidad. Cuando el gobierno de los EE. UU. Cambió la plata por una aleación de níquel y cobre, las monedas mantuvieron su diseño original




Los hombres que todavía contemplan el matrimonio como una opción válida se enfrentan al mismo dilema que los antiguos comerciantes. Las feministas y sus colaboradores han ido con el tiempo degradando el valor del matrimonio para los hombres, hasta que ha llegado un punto en el que el matrimonio para el hombre ya no significa:

- Estar social y legalmente considerado como el cabeza de familia.
- Sexo con regularidad.

- Respeto y reconocimiento.

- Derechos con los hijos.
 
- Compromiso de por vida.

A medida que la lima ha ido pasando, cada vez más hombres se encuentran con el dilema de tener que continuar aceptando un matrimonio erosionado o renunciar de una vez por todas al mismo.

La cosa no ha quedado ahí, sino que con el tiempo se han ido realizando nuevos rebajes. Las mujeres aceptaron postergar la edad de matrimonio para terminar sus estudios, por lo que la novia venía con más edad al matrimonio, sus gustos eran más elaborados y tenía un poco más de actitud. De nuevo, la elección a la que se enfrentaban los hombres era la de aceptar esta oferta o rechazarla. Pero al fin y al cabo, esto es lo que hay y el resto de la gente lo venía aceptando.




Es evidente que ya no resulta tan apetecible como al principio, ¿pero qué le vamos a hacer? De todas maneras, a no ser que lo mires de modo conciso casi ni te das cuenta.

Pero por supuesto el rebaje no se queda ahí. La mujer que demoró el matrimonio para terminar los estudios ahora necesita tener algunas vivencias antes de pasar por vicaría para que pueda recibir su diploma de Feminista. Esta mujer ya es algo madurita y como buena profesional y ejecutiva viene con más ideas en la cabeza y más actitud feminista. Además, ahora tiene otros incentivos legales para divorciarse que vienen en forma de paguitas y premios, sin olvidar la custodia monoparental de los hijos. Y además tenemos leyes adicionales que asumen que eres un maltratador si tu mujer decide pulsar el botón para exprimirte todavía más. ¿Pero qué le vas a hacer? ¿Acaso no eres lo suficientemente hombre?


Más cosas. Le llevó tanto tiempo encontrarte que no puedes ser tan insensato de pensar que en todo este tiempo ha mantenido su castidad. La virginidad desapareció con su primer novio, pero no te preocupes, fue algo romántico y todavía conserva muy buenos recuerdos de aquello. Luego tuvo algún que otro escarceo con sus compañeros de universidad, pero tampoco es algo que le puedas echar en cara. Ella es una chica lista, y con cada nuevo error ha aprendido a escoger más sabiamente.

Ha habido algún que otro rebaje adicional por el camino, pero muchos "no cuentan" porque sucedieron estando ella de vacaciones, o en ocasiones especiales o en situaciones extremadamente ridículas. Nada de eso debería importarte demasiado y tampoco nada que le puedas reprochar, al fin y al cabo recuerda que le llevó toda una vida encontrarte. El tierno amor de tu vida puede que no sea la joven e inocente que hubiera sido si te hubiera encontrado antes, pero ya sabes que siempre te quedará la esperanza.



Puedes besar a la novia.

Artículo del periódico digital Público; MGTOW cada uno a lo suyo


Transcribo un artículo del periódico Público. En España junto al "El País",  es uno de los más importante periódicos digitales de la ideología de izquierda. Ahora os dejo con el artículo, obviamente hablando mal de nosotros.




"Con el acrónimo MGTOW (Men Going Their Own Way, u ‘hombres que van a lo suyo’) se quiere significar un fenómeno social originario en las sociedades anglosajonas promotoras de la mercantilización personal. Se refiere a un tipo de hombres generalmente heterosexuales conectados a su cordón telemático y que han elegido una filosofía y estilo de vida que evita las relaciones románticas y, eventualmente, los compromisos legales de convivencia en pareja. Los MGTOW (pronúnciese MIG-tau) son poyoyos persuadidos de que ellos mismos son quienes tienen que fijar soberanamente sus objetivos de vida. Y, claro está, tales propósitos deben formularse sin interferencias exteriores femeninas en nombre de un liberalismo emancipador y autosuficiente. En lo que hace a sus relaciones personales prima por encima de cualquier otra consideración el interés propio como norma instrumental de convivencia.

La misoginia tradicional se ha manifestado en diversas épocas de variadas formas. Común a todas ellas ha sido su aversión hacia las mujeres. Ahora los efectos de emulación de estos MGTOW anglosajones se extienden por doquier promocionando la cultura de éxito individualista y el ‘espejismo de la riqueza’. Intervienen en este fenómeno los procesos de automatización y digitalización que están ajustando nuestras formas civilizatorias. Los nuevos poyoyos maximizan en sus estrategias existencialistas los nuevos instrumentos de (des) comunicación digital. “Érase un hombre a un celular pegado”, sería el remedo actualizado del famoso soneto que Francisco de Quevedo dedicó a su adversario literario, Luis de Góngora, en tiempos del llamado Siglo de Oro de la literatura española.

En el mundo de los jóvenes MGTOW lo primero y principal es el “yo” en la circunstancia de su propio habitáculo vivencial, generalmente en la casa de los padres, pero en una dimensión más amplia que se denomina la ‘hombresfera’ (Manosphere). Preceptivo es para ellos la disposición en todo momento de un smartphone o teléfono multifunción ‘inteligente’, artefacto que da significado a sus necesidades soberanas como seres sociales. Son jóvenes, a menudo jóvenes adultos y, en ocasiones, émulos persistentes del siempre imberbe Peter Pan. Rehúyen a las taimadas mujeres porque piensan que les quieren liar y, a la postre, poseerles (sea con o sin matrimonio). En ese mundo infantilizado de niños perennes se pertrechan de una coraza no sólo frente a las que temen como sibilinas casamenteras, sino, por extensión, respecto a todo lo que les imposibilite su ‘sueño’ de autarquía personal.

‘Me basto conmigo mismo’, es su ilusión onanista intocable. Frente al feminismo perturbador, la filosofía MGTOW afirma remontarse al ejemplo de hombres como Schopenhauer, Galileo y hasta el mismísimo Jesucristo. Sus partidarios se apoyan en el juicio de grandes prohombres, tales como Nikola Tesla (1856-1943): “No creo que puedan mencionarse grandes inventos desarrollados por hombres casados. Estar sólo con uno mismo es el gran secreto de la invención. En la soledad es donde surgen la ideas creadoras”.

Mal que les pese, los ‘poyoyos’ MGTOW deben salir de cuando en cuando de su voluntario cascarón existencial. No les queda otra alternativa que moverse espacialmente en nuestras ciudades y hasta hablar con las mujeres en oficinas, fábricas o universidades. Además, al hacer uso de los servicios posibilitados por la comunidad en su conjunto, utilizan, por ejemplo, el transporte público. Y es aquí donde se produce, cada vez más visiblemente, otro fenómeno que los anglosajones han acuñado como manspreading, algo así como ‘despatarre masculino’.

Lectores y lectoras de este diario habrán experimentado, o cuando menos habrán sido testigos visuales, de la forma de sentarse en autobuses o vagones del Metro, de algunos hombres con las piernas abiertas, ocupando con tales posturas el espacio de más de un asiento. Es decir son nuevos depredadores del territorio que mediante su despatarramiento marcan los límites de su existencia viajera. Al ya generalizado modo de comportarse rebañil de algunos mozos –y también mozas– de establecer nuevos récords de velocidad al entrar en los medios de transporte a fin de conseguir un asiento sin pararse a pensar en las necesidades de otras personas (se llamaba urbanidad en tiempos no muy lejanos), se une ahora el ejercicio abusivo de quienes tienes las piernas más largas, o simplemente pretenden reafirmar su existencia sin importarles quienes se sienten a su lado.

En algunos autobuses de la Empresa Municipal de Transportes de Madrid ((EMT) se pusieron adhesivos en los que se indica que no debe hacerse el masnpreading. El autor de este artículo, y más de uno de sus lectores, habrán asistido al lamentable espectáculo de observar cómo algunos jóvenes se pasan el aviso por el forro de la entrepierna, e incluso habrán presenciado discusiones a grito pelado –amenazas incluidas– porque a algún pasajero se le haya ocurrido reconvenir al impenitente despatarrador de turno. La EMT en su comunicado previo a la campaña de los adhesivos hablaba de comportamiento cívico, algo que crecientemente suena como proclama antediluviana.

Sería reduccionista mezclar las churras de los hombres MGTOW con las merinas de algunos viajeros patanes. Pero subyace en ambos casos un enfoque de comportamientos egoístas que muy poco tiene que ver con un modelo social –como el europeo– que reclama una puesta en común de políticas y servicios. Se dirá que de estos ejemplos –casi episódicos– no deberían extrapolarse grandes afirmaciones como, por ejemplo, los riegos de mantener nuestro sistema público de pensiones. Error.

Si damos carta de naturaleza a anteponer la soberanía de nuestras decisiones individuales por el mero autointerés del “anda yo caliente y ríase la gente”, nadie debería extrañarse que los planes de pensiones privadas se hagan cada vez más populares entre los jóvenes. Y que las públicas vayan menguando irremisiblemente. Para un proyecto vital asocial no se necesitan mayores compromisos ciudadanos de vida en común y los individuos despatarrados aspirarán cada vez más a gestionan sus recursos relacionales atendiendo a su único provecho. Algunos pensaran que todo esto es moralina de baja estofa. No estoy de acuerdo."


Enlace del artículo: Artículo diario Público sobre MGTOW

viernes, 16 de marzo de 2018

Feminismo y carrusel de pollas, sin fantas no hay loreal. (Lo mejor de Misandria.info)

Feminismo y carrusel de pollas, sin fantas no hay loreal.

El feminismo persigue beneficios económicos y legales para las mujeres y lo enmascaran bajo una falsa lucha por la "igualdad" y contra el "patriarcado falócrata opresor".
Mientras tanto, la pedorra media española o bien defiende el status quo feminazi, o bien mira hacia otro lado para sacar tajada. Es cómplice de lo que está ocurriendo.

¿Cuál es el objetivo del real feminismo? ¿Qué quiere la pedorra media?





El feminismo y nuestras princesitas quieren, exigen y promocionan un sistema socio-sexual que le permita a las mujeres lo siguiente:

1) De los 20 a los 30 años, puedan follarse a los malotes (aprox. el 20% de los hombres) mientras desprecian al resto (80% de los hombres). Carrusel de pollas de ciclado poligonero hasta cumplir los 30.

2) A partir de los 30, cuando los malotes ni la miran, nuestra pedorra exige un carapadre que financie sus deseos de maternidad y le pague la hipoteca. Es entonces cuando se empiezan a quejar de que no hay hombres.
 
3) Por si falla el punto 2 (o como complemento), quieren extraer las rentas de los hombres vía estado. Nuestras princesas exigen, un puesto de funcivaga, cuotas para mujeres, paguitas y subvenciones varias.

Paguitas para todas las miembras a costa de nuestros impuestos. Es la manera legal de transferirnos el coste del carrusel de pollas, en caso que no ser tan idiotas como para casarnos.

4) La familia pertenece a la MADRE en exclusiva, y tiene el derecho de repudio del padre. Cuando ella considere puede expulsar al marido de su propia casa y quedarse con sus rentas presentes y futuras, gestionando también en su beneficio la relación con sus hijos.

De ahí que el feminismo esté en contra de la custodia compartida. Sin custodia solo para la madre no hay paguita + pisito + expulsión del padre. Y si falla, siempre queda la LIVG.

5) Llegado el caso, la Jenny tiene el derecho de quedarse preñada del malote pero encasquetárselo al carapadre.
El carapadre está obligado por ley a mantener a la princesita y al bastardo.
¿Exagerado? No lo creo.

Os dejo una "perla" del pensamiento feminista al respecto:

"... la incertidumbre sobre la paternidad permitía a la madre seleccionar el padre que mejor conviniera a sus hijos (y a ella misma). Esta ambigüedad era efectiva en cuanto que permitía a la madre nominar al padre que ella quería...
 
... muchos hombres terminaban criando y manteniendo hijos que no eran suyos, pero ¿acaso importa?

...Los test de ADN tienen muchas ventajas en lo que se refiere a identificar enfermedades congénitas. Pero hace que la paternidad dependa de un test, en vez de lo que decida la madre, y esto supone eliminar un instrumento de elección muy poderoso en manos de las mujeres".




A ellas les da lo mismo si un hombre acaba cargando con hijos que no son suyos. Ellas quieren follar con rafasmora, traficantes y ciclados de polígono en su prime time sexual (de los 20 a los 30), pero luego quieren que nos hagamos cargo de ellas, vía matrimonio/estado (impuestos, leyes injustas, cuotas, etc…).

Es decir, la pedorra media española y el feminismo quieren transferirnos el coste del carrusel de las pollas. Se han "liberado" para follarse al malote, pero quieren que nosotros paguemos las facturas.

Y no os engañéis, tienen de su lado al sistema político y económico, los mass media, los medios represivos del estado y toda una legión de colaboracionistas (pagafantas y salvadoncellas).

¿Qué podemos hacer para evitar pagar el coste del carrusel de pollas de nuestras bigotudas?

1) Asfixiar a la bestia. Hay que evitar la transferencia de rentas a las mujeres. Para ello

- No hay que casarse.
- No hay que tener hijos.
- No hay que cohabitar con mujeres.

En este país, casarse y tener hijos te convierte legalmente en el esclavo de la miembra. Así de claro. Preguntad sino en alguna asociación de padres separados.

2) Pagar los menos impuestos posibles. Menos impuestos es igual a menos paguitas, subvenciones a asociaciones feministas y menos funcivagas. No hay que alimentar a un estado que nos oprime por ser hombres.

3) Gestionar nuestra pulsión sexual. Un coño es un arma de destrucción masiva y todos estamos a una mamada de hacer muchas tonterías. Hay que grabarse esto a fuego. Tenemos 3 opciones básicas:

- MFH (mentir/ follar/ huir). Usar preferiblemente un nombre falso y llevar siempre los condones
 
- Pago por uso. Es más barato que la tarifa plana y el servicio es muchísimo mejor.

- Porno HD.

4) No donar semen. La que quiera ser madre que consiga un lefazo a la manera tradicional.

5) No votar a partidos con programas feminazis o en su defecto votar al menos malo.

6) No paguéis fantas, ni financiéis a las mujeres de ninguna forma; compra de ropa, pago de estudios, viajes etc. Además de alimentar a la bestia es contraproducente.
Te catalogará inmediatamente como proveedor y te premiará con un "te quiero como amigo".


Estamos en los ultimos años fertiles de toda una generacion de carruseleras. Les quedan pocos años para pillar un carapadre, y la natalidad sigue cayendo... Y eso contando con el efecto inmigracion

Hay mucho pagafantas suelto, no hay duda, pero los datos son incuestionables. La horda de bigotudas entre 35 y 40 que ha perdido el 90% de su valor sexual cada vez tienen menos betapardillos detrás de ellas, han apurado demasiado el carrusel y/o siguen esperando al príncipe azul que ellas creen que se merecen. Ni que decir tiene que a algunas les ha salido bien la jugada, pero otras muchas tienen un futuro gatuno asegurado.
 
Confío en que la palabra llegue a cuantos más hombres mejor y consigamos entre todos que cada carruselera tenga su gato y su caja de prozac.

NOTA 1: El "patriarcado opresor" como una conspiración falócrata machista es uno de los mitos del feminismo.
Según lo cuentan parece que los hombres vivían de puta madre en el siglo XVIII. Nada más lejos de la realidad.
El antiguo sistema basado en la monogamia y los roles tradicionales hombre-mujer fue bueno en el pasado, en el sentido que nos ayudó a sobrevivir. Fue funcional. El hombre no tenía privilegios y no oprimía a la mujer como dice la propaganda feminista.

No es que el hombre tuviera el "derecho y privilegio de trabajar", es que TENIA LA OBLIGACIÓN de mantener a su familia. Los hombres iban a la guerra y morían a cientos, mientras sus "oprimidas esposas" se quedaban en casa. Solo un 5% de la población tenia privilegios, los ricos, hombres y mujeres... el resto no los tenía.

A partir de mediados del siglo XX los hombres consiguen hacer que el entorno sea seguro, y por tanto los antiguos roles dejan de tener sentido. No volverán a menos que suframos una involución y el entorno deje de ser seguro otra vez (guerra, pobreza o Apocalipsis zombi).

Cuando las cosas "fuera de casa" se ponen fáciles es cuando nuestras femis dicen que AHORA sí que quieren salir (antes no, claro, no que fueran tontas).
 
...Y después de 40 años de feminismo tenemos un modelo en el que se nos exige a los hombres todas las cargas del modelo anterior, pero ninguna ventaja:

- Sé padre, pero sin derechos. Tu no pintas nada, te jodes.
- Trabaja, pero con "discriminación positiva a favor de la mujer" te jodes.
- Cásate y forma una familia, pero si te divorcias, te quedas sin nada te jodes.
- Folla, pero si falla el tema, solo ella decide si se tiene o no el hijo. Tu no pintas nada, te jodes.
- Somos iguales ante la ley, pero.... menos iguales, te jodes.

Personalmente no creo en el modelo antiguo. No soy tradicionalista. Es un modelo funcional solo cuando el entorno no es seguro. Hoy en día no tiene sentido. Muchos hombres lo añoran, porque es más "justo" en el sentido de que hay ventajas e inconvenientes (y no solo inconvenientes como en el modelo actual).

NOTA 2: Este es un tema transversal, y no va de derechas o izquierdas. Nos afecta a todos. Tampoco trata de intervencionismo estatal contra liberales (yo mismo pienso los impuestos son necesarios y que el estado debe intervenir en economía en determinadas circunstancias, PERO, si es para extraer forzosamente las rentas de los hombres para dárselo a las charos, PUES NO).

El aspecto más desagradable de la mujer actual. (Lo mejor de Misandria.info)

El aspecto más desagradable de la mujer actual.

Hay un cierto debate sobre por qué los hombres están evitando comprometerse con las mujeres hoy en día, y si la razón se debe a algún aspecto físico de la mujer actual, o se trata más bien de alguna característica de su personalidad que resulte especialmente desagradable para el hombre.
Algunos piensan que se trata de una combinación de ambas cosas.

Muchos hombres están de acuerdo con que la mujer actual ha perdido mucho encanto en comparación con la mujer de hace 30 o 50 años. Y efectivamente, a pesar de que su imagen en general no es tan agradable como en el pasado, existe cierto aspecto negativo de su personalidad que todavía no se ha comentado lo suficiente.

Antes de comentarlo me gustaría aclarar que lo que está sucediendo en nuestra sociedad no se trata de una simple "huelga de matrimonio" como indica la Dra. Helen Smith en su libro Men on Strike. El término "huelga" implica que se trata de algo temporal, y que tarde o temprano los hombres volverán al redil. Puede interpretarse también como que los hombres todavía sienten una considerable atracción por la mujer actual, pero sin embargo no desean pasar por la vicaría y someterse a la institución partidista del matrimonio.

Como veremos, el problema radica en que los hombres no tienen demasiados motivos para sentirse atraídos por esta nueva versión de la mujer. Una mujer cuya personalidad resulta tan repulsiva para el hombre que incluso muchos de los hombres que se dedican al arte de la seducción (los llamados PUA) se han dado cuenta de que el esfuerzo no merece la pena.

En mi opinión, la característica física más desagradable de la mujer moderna es ese CARETO DE ENFADO CRÓNICO que la acompaña a todas horas.





La excesiva seriedad perenne, el ceño fruncido, un lenguaje corporal retraído y una actitud pasivo-agresiva. Cualquier atracción que pudiese generar en mí una mujer se desvanece en cuanto percibo esos rasgos. Pueden argumentar que se trata de una forma de autoprotección o que es su manera de equipararse a los hombres. El problema está en que hombres y mujeres somos diferentes, y al igual que ellas no encontrarían atractivo a un tipo que se exhibe constantemente vulnerable y triste, a nosotros no nos atrae en absoluto que ellas muestren rasgos masculinos.

El careto de enfado crónico tan habitual de la mujer moderna es en mi opinión una honesta mirada al interior de su alma. Este careto no cayó del cielo como por arte de magia, sino que tiene su origen y su razón de ser. Se puede notar cómo este careto suele aparecer en la vida de la mujer alrededor de los 25 años,

cuando termina la universidad o cuando se inicia en el mundo laboral. Esta cara se adquiere después de UNAS CUANTAS RELACIONES FALLIDAS, como consecuencia de su propio y lamentable criterio de selección de pareja, y tras fútiles intentos de emparejarse con hombres que juegan en ligas superiores a la de ella.

Su sentido del porqueyolovalguismo le dicta que ella se merece "lo mejor" y que se encuentra a un nivel igual o incluso superior a cualquiera de esos hombres. Cuando la realidad se impone finalmente y siente en sus carnes que ella no es más que otra vulgar torda sobrevalorada, en su interior desaparece cualquier resquicio de buen humor y de optimismo. El batacazo al caer de ese pedestal de princesa desde donde ha contemplado el mundo desde su infancia es de aúpa. Éste es el lugar de donde procede esa máscara de la amargura, ese careto de mala leche, como de estar "oliendo mierda" que vemos habitualmente. La señal más evidente de una mujer dañada.

Ningún hombre puede sentirse genuinamente atraído por una mujer que está constantemente de mal humor. El cine de hoy populariza la imagen de la "femme fatale": Esa mujer desafiante y pateaculos. Las mujeres no se dan cuenta de que esta pose masculina no las beneficia en absoluto y que de funcionar sólo lo haría con mujeres muy atractivas. Para las mujeres normales, ese tipo de actitud solo les garantiza que se las ignore en el mejor de los casos, o mentida-follada-huida (MFH) en el peor, por hombres que son capaces de ver a través de esa máscara la auténtica realidad: El más claro síntoma de una personalidad arrasada.

El impulso sexual del hombre es muy poderoso, y sin él la raza humana se habría extinguido hace milenios. Al hombre le basta una sutil señal de la mujer para responder, sin embargo las mujeres de hoy ya no alcanzan el mínimo necesario para accionar este mecanismo. Al contrario, cada día se están volviendo más gordas, feas y amargadas. MGTOW hubiera sido algo muy difícil de imaginar hace 50 años, cuando las mujeres ponían empeño en su aspecto, y cuando la hipergamia y la inestabilidad de la mujer todavía no estaban desatadas. Este careto de enfado crónico es la prueba más evidente de que estamos tratando con una mujer perdedora, una mujer que se ha labrado a pulso su propia infelicidad a causa de sus pobres decisiones.

De cualquier forma, tenemos que darles las gracias por esa cara de infelicidad y por ese lenguaje corporal tan poco amistoso. Con ello consiguen que seguir nuestro propio camino sea una tarea mucho más fácil, agradable y libre de remordimientos.

Resumen de las más típicas técnicas de reprobación utilizadas por los feministas. ( Lo mejor de Misandria.info)

Resumen de las más típicas técnicas de reprobación utilizadas por los feministas



Casi todos las hemos escuchado alguna vez, expresiones del tipo (¡Eres un misógino, odias a las mujeres!).

Se suelen utilizar para que los hombres no se salgan del redil, para zanjar cualquier debate apelando a las inseguridades de los hombres, o para ganar adeptos y a la vez demonizar a los hombres cuando se discuten temas delicados y no carentes de polémica como, por ejemplo, feminismo, relaciones hombre- mujer, psicología femenina, etc.

Éste es un resumen de los “argumentos” (o triquiñuelas) a los que suelen recurrir los feministas para debatir en lugar de utilizar la lógica y los argumentos razonados. Hay que mencionar que no sólo las mujeres feministas recurren a ellas, los hombres feministas también suelen utilizarlos.

La mayoría de estos “argumentos” -si no todos- son ataques “ad hominem.” Vamos allá:


• Acusación de ira



Se acusa al sujeto de tener dificultades para dominar su estado emocional. Cualquier emoción negativa que pueda expresar se asume como injustificable.

Ejemplos:

“¡Estás amargado!”
“Tienes que superar tu odio hacia las mujeres.” “¡Todo lo ves negro! ¡Eres muy negativo!”

Respuesta: La ira es una respuesta legítima y comprensible cuando nos vemos expuestos a una injusticia. Es importante recordar que aceptar pasivamente un perjuicio infligido no es ninguna virtud.


• Acusación de cobardía


Se acusa al sujeto de albergar un miedo irracional e injustificable a la hora de interactuar con mujeres.

Ejemplos:

“Tienes que vencer esos complejos.”
“Tienes que agarrar el toro por los cuernos y echarle huevos.” “Tienes miedo de una mujer fuerte y empoderada.”

Respuesta: Es importante recalcar que existe cierta diferencia entre coraje y estupidez. Los únicos riesgos a los que se expone la gente capaz y razonable son los riesgos calculados. Hay que sopesar los riesgos y los beneficios. En la sociedad actual, muchos hombres se están dando cuenta de que en lo relacionado con mujeres los riesgos superan con creces a los beneficios.


• Acusación de hipersensibilidad (ser un “llorica”)


Se acusa al sujeto de ser un histérico, de exagerar sus problemas, o los problemas de los hombres en general.

Ejemplos:

“¡Deja de quejarte!” “¡Supéralo!”
“¡Afronta las cosas como un hombre!”
“¡Tus problemas no son ni la quinta parte de lo que tienen que sufrir las mujeres!”
“Tienes miedo de perder tus privilegios.” “¡Qué frágil es el ego masculino!”
“¡Vosotros los tíos sí que tenéis que espabilar!”

Respuesta: Cuando alguien utiliza este tipo de recursos está demostrando una grandilocuente indiferencia hacia la humanidad de los hombres.

Puede ser útil preguntarle al acusador que responda “sí o no”, sobre si un problema en particular debe atajarse. Si el acusador responde que “no”, puede ser útil preguntarle por qué los hombres deben preocuparse entonces por el bienestar del acusador, ya que obviamente ese favor no se devolverá. Si el acusador contesta que él no puede hacer “nada” para solucionar ese problema, se le puede preguntar entonces por qué es necesario atacar a aquellas personas que están haciendo algo por solucionarlo.


• Acusación de inmadurez (el síndrome de Peter Pan)


Se acusa al sujeto de ser inmaduro y/o irresponsable. Ejemplos:
“¡A ver cuándo vas a madurar!” “Eres un niño todavía.”
“Vives en casa de tus papis, ¿no?”
“No me interesan los niños. Me interesan los hombres de verdad.”
“Los hombres tienen un deber, y es el de casarse y educar a sus hijos.”

Respuesta: Debería recordarse que el currículum sexual, el estado marital, el parental y demás no son indicadores fidedignos de madurez o fiabilidad. Si así fuera, no veríamos crímenes o negligencias cometidas por gente casada. O no habría divorcios, aventuras extramatrimoniales, etc.


• Acusación de peligrosidad (amenaza potencial)


Se acusa al sujeto de ser una amenaza de manera poco definida. Esta acusación puede ir combinada con alguna estratagema para censurar al sujeto.

Ejemplos:

“Me estás metiendo miedo.”
“Me asusta lo que dice este hombre.”

Respuesta: Puede ser útil mencionar que sólo los idiotas o los tiranos tienen miedo de la verdad. Uno puede también preguntarles a las mujeres si creen que pueden tomar posiciones de responsabilidad si tanto miedo le tienen a la libertad de expresión legítima del hombre.


• Acusación de racionalización


Se acusa al sujeto de culpar a las mujeres de su propio fracaso, situación en la vida o problemas.

Ejemplo:

“Estás amargado porque no puedes follar.”

Respuesta: en este caso se debe preguntar qué importancia tiene realmente cómo haya encontrado uno la verdad. O
también uno puede preguntarle al acusador “¿Eso qué tiene que ver con la validez de mi argumento?”.

Este tipo de reprobación suele ser lo que se llama un “ad hominem circunstancial.”


• Acusación de fanatismo



Se acusa al sujeto de pertenecer a una ideología extremista, intolerante, o mantener un punto de vista ignorante.

Ejemplos:

“Suenas un poco radical.”
“Esa mentalidad es de la época de las cavernas.” “Eres un extremista.”
“Suenas como los del Klu Klux Klan.”

Respuesta: habría que recordarles que el que una idea se aparte de la línea mayoritaria de pensamiento no la hace menos válida. La verdad no se decide por mayoría, y tampoco se encuentra necesariamente en el punto medio de dos ideas opuestas (la falacia lógica del falso compromiso).


• Acusación de invirilidad


Se pone en tela de juicio la orientación sexual del sujeto. Ejemplos:
“¿Eres gay?”
“Necesito a un hombre de verdad, no a una maricona.” “Serás nenaza.”

Respuesta: a no ser que uno esté trabajando para una empresa gestionada por fundamentalistas católicos, normalmente no conlleva demasiado perjuicio que un hombre heterosexual deje a sus acusadores con dudas sobre su orientación sexual.




• Acusación de generalizar demasiado


Se acusa al sujeto de generalizar demasiado o de hacer hincapié en ciertos estereotipos de mujeres.

Ejemplos:

“¡Yo no soy así!”
“¡Deja de generalizar!”
“Ese es el típico estereotipo machista.”

Respuesta: uno puede señalar que las feministas y otras muchas mujeres realizan constantemente generalizaciones sobre los hombres. Puedes encontrar muchas citas y frases feministas que prueban suficientemente este punto. Además, se debe mencionar que señalar una tendencia no es algo incorrecto.
Aunque no todas las mujeres compartan una misma característica, un considerable número de ellas la comparten.


• Acusación de misoginia


Se acusa al sujeto de mostrar algún tipo de odio o maldad gratuita contra una mujer o contra todas las mujeres en general. Ejemplos:

“¡Eres un misógino!” “Odias a las mujeres.”

“¿No tienes madres o hermanas?”
“¿Te crees que las mujeres somos tus esclavas?” “¡Quieres que las mujeres pierdan sus derechos!”
“Todavía piensas que las mujeres somos inferiores!”

Respuesta: se le puede preguntar al acusador cómo el que alguien esté a favor de los derechos del hombre pueda implicar estar en contra de los derechos de la mujer.

También puede preguntarle al acusador qué piensan de las mujeres que están de acuerdo con el punto de vista de uno. Esta técnica cae en la falacia lógica del argumentum ad misericordiam (argumentos basándose en la pena hacia la mujer), y/o argumentum in terrorem (crear una sensación de pánico sobre las intenciones o estrategia del sujeto).


• Acusación de inestabilidad mental


Se acusa al sujeto de ser emocional o mentalmente inestable. Ejemplos:
“Eres un loco.”
“Tienes problemas mentales graves.” “Tienes que tomarte la medicación.”

Respuesta: uno puede referirse a un estudio, una estadística o un artículo científico contrastado científicamente y preguntarle al acusador si el estado mental o emocional del sujeto ha influido para algo en la existencia de ese estudio, estadística o artículo científico.




• Acusación de egoísmo


Este ataque se explica por sí mismo, y suele utilizarse principalmente contra aquellos hombres a los que no parece importarles lo más mínimo tener o no tener relaciones con mujeres.

Ejemplos:

“Eres un materialista.”
“Pero qué egoístas y avariciosos que sois los hombres.”

Respuesta: puede ser suficiente con darle la vuelta a la tortilla y devolverle la pregunta:

“¿Así que estás diciendo que no debería invertir mi dinero en mí mismo, sino que debería gastármelo en una mujer como tú? ¿Y tú me acusas de ser egoísta?

Y a todo esto... ¿tú que tenías pensado hacer por mí?”


• Acusación de superficialidad


Este ataque se realiza contra hombres y sus preferencias sexuales.

Ejemplos:


“Si no fueses detrás de las niñatas, entonces...”
“¿Cómo puedes ser tan superficial y rechazar a una mujer por el simple hecho de ser madre soltera?”

Respuesta: las mujeres jóvenes, normales o feas pueden ser tanto o más problemáticas que las guapas o sofisticadas. En lo relacionado con la superficialidad de las mujeres, los medios de comunicación ya se encargan de mostrarnos cada día las absurdas demandas que las mujeres esperan de los hombres (por ejemplo esos listados interminables de cosas que un hombre debe o no debe hacer por su mujer o novia, como ser un hombre “de verdad” etc.).


• Acusación de falta de atractivo


Se acusa al sujeto de no tener valor en lo que a relaciones con mujeres se refiere.

Ejemplos:

“Me apuesto lo que quieras a que eres gordo y calvo.” “¡No puedes follar!”
“¡Friki!”
“¡Perdedor!”
“¿Has pensado que a lo mejor el problema eres tú?”

Respuesta: éste es otro ejemplo de ad hominem circunstancial. La situación del sujeto en cuanto a a relaciones con mujeres no tiene ninguna relación con su valor como persona y tampoco influye en la veracidad o validez de sus argumentos.


• Acusación de derrotismo


Esta técnica es similar a la acusación de irascibilidad o a la de cobardía, en la que el acusador ataca la negativa o actitud conservadora del sujeto referente a su situación. Sin embargo, el enfoque no se dirige tanto a la ira o miedo del sujeto, sino a su supuesta actitud resignada.

Ejemplos:

“No seas tan negativo.” “Eres un cínico.”
“Si renuncias a las relaciones con mujeres, estás admitiendo la derrota.”
“Venga! ¡No abandones campeón!”

Respuesta: la acusación de derrotismo puede contrarrestarse afirmando que uno simplemente está siendo realista sobre la situación.

También se puede indicar que la auténtica actitud perdedora es pedirle a los hombres que simplemente acepten los abusos de parte de las mujeres y de la sociedad en general. Muchos hombres no han perdido su energía, sino su paciencia.


• Amenaza de pérdida de cariño

Se alecciona al sujeto de que sus puntos de vista o comportamiento provocarán consecuencias perniciosas con el otro sexo (por ejemplo, que las mujeres lo rechacen como pareja).

Ejemplos:

“Ninguna mujer va a querer casarse contigo como sigas así.” “¡Los frikis como tú no follarán jamás!”

Respuesta: esto es un claro ejemplo de la falacia lógica argumentum ad baculum (o “apelar a la fuerza”). El acusador intenta negar la validez de un punto de vista, señalando una consecuencia indeseable que recaerá en la persona que defienda cierta idea o punto de vista.

La única manera de tratar con este tipo de ataques es darse cuenta de que el auténtico valor de un hombre no tiene ninguna relación con sus conquistas románticas (incluyendo el matrimonio).